
Con sus ojos cristalinos le pido que por favor se quedara, que no la abandone.
El le devolvió una sonrisa seca y le dijo:
“perdón, no tengo tiempo”
Soltó su mano y se fue, dejando como único rastro el perfume que su piel despedía.
Ella, entre lágrimas y un corazón roto se pregunto:
“ ¿a donde es que se va el tiempo que nunca nadie lo encuentra?”
Soltó su mano y se fue, dejando como único rastro el perfume que su piel despedía.
Ella, entre lágrimas y un corazón roto se pregunto:
“ ¿a donde es que se va el tiempo que nunca nadie lo encuentra?”
sos mucho!
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