30 de junio de 2009



Convivo con esa soledad que te quema las pestañas, con esa monotonía que apaga motores y enciende nostalgia. Sobrevivo a la insolencia de mi cobardía y a los gritos ahogados entre estas paredes blancas. Con el alma a medio pulir y las mejillas gastadas corro sin ir a ninguna parte, sin avanzar ni retroceder, me asfixio en estas raíces bajo mis pies que me encadenan a la nada. Una parte de mi nace con el Sol y otra se opaca entre las estrellas ¿Donde quedo tu luz? Esa transparente que te atravesaba hasta los huesos ¿Donde quedo la fortaleza? Esa capaz de sustentar el mundo sobre tus hombros ¿Dónde quedo tu esperanza? Aquella que te abrigaba entre sus alas de libertad.
¿Donde te quedaste? ¿Donde estas?

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